Crisis de pánico – Atención online con hipnosis clínica

Atención profesional y empática en teleconsulta. +13 años de experiencia en hipnosis clínica. Horario PM disponible: 15:00–21:00.
¿Qué es una crisis de pánico?
Una crisis de pánico es un episodio súbito de miedo intenso o malestar acompañado de síntomas físicos —palpitaciones, sensación de ahogo, mareo, sudoración— que aparece sin una amenaza real inmediata. Aunque extremadamente desagradables, los ataques no son por sí solos peligrosos; sin embargo, aumentan la evitación y la ansiedad anticipatoria si no se tratan.
Primeros pasos durante una crisis
Respirar lenta, profunda y agradablemente si deseas puesdes ir contando, buscar una postura segura y usar grounding (apoyar pies en la tierra) nombrar 5 objetos visibles para reducir la activación. Si estás en videollamada conmigo, te guiaré inmediatamente en estas técnicas paso a paso hasta recuperar la calma.
Técnica de hipnosis aplicable
En crisis y para la prevención uso hipnosis clínica orientada a la regulación: inducción breve y accesible para bajar la arousal, anclaje de calma (asociar sensación de seguridad a un gesto/imagen) y visualización de “lugar seguro”. La intervención es colaborativa, gradual y enfocada a restaurar control fisiológico y cognitivo.
Como parte fundamental del tratamiento con hipnosis se eliminan del inconsciente las situaciones que provocaron las crisis de panico y los anclajes que las mantienen.
Protocolo en sesión online
1. Evaluación.
Check de seguridad, síntomas y situaciones que activan y mantienen las crisis de panico.
2. Estabilización
Técnicas de respiración, grounding y anclaje.
3. Hipnosis guiada
Eliminación del inconsciente de las situaciones que provocaron la crisis de panico y los anclajes que las mantienen. Inducción focalizada para disminuir la activación y practicar el anclaje calmante.
4. Tareas entre sesiones
Prácticas de respiración y uso del anclaje para prevenir recaídas.
Duración esperada y expectativas
Una intervención de estabilización puede ser efectiva en 1–3 sesiones para reducir la frecuencia e intensidad. Un programa preventivo completo suele equivaler a 6–10 sesiones según la respuesta y la adherencia a las prácticas.